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Carl Gustav Jung
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Escritos de Profesores
Polaridades
 
   
Por Lilia Fornasari de Menegazzo  
   

"Todo es doble; tiene dos polos; todo, su par de opuestos: los semejantes y los antagónicos son los mismos; los opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grados; los extremos se tocan; todas las verdades son semiverdades; todas las paradojas pueden reconciliarse”
El Kybalion

Este principio encierra la verdad de que todo es dual; todo tiene dos polos; todo su par de opuestos, afirmaciones que son de otros tantos axiomas herméticos. Explica que en cada cosa hay dos polos, dos aspectos, y que los “opuestos” no son, en realidad, sino los dos extremos de la misma cosa, consistiendo la diferencia, simplemente, en diversos grados entre ambos. El calor y el frío, aunque opuestos, son realmente la misma cosa, consistiendo la diferencia, simplemente, en diversos grados de aquella. Así también, la luz y la oscuridad son polos de la misma cosa, con mucha gradación entre ambos. Lo mismo ocurre con la escala musical y podríamos encontrar otra infinidad de ejemplos tanto en el plano físico como en el mental. En este último: amor – coraje; valor – miedo; actividad – inercia. Los comentaristas del Kybalion señalan que el conocimiento de este gran principio hermético permite conocer mejor los propios estados mentales así como los de los demás y afirman que la tendencia de la naturaleza es en dirección a la actividad dominante del polo positivo.

Polaridad y unidad

Los seres humanos tendemos a conocer y valorar en parejas de contrarios. Esto nos plantea un conflicto porque nos obliga a diferenciar y a decidir. Tendemos a desmenuzar la realidad en pedazos. Por ello decimos a una cosa y al mismo tiempo no a su contrario, pues es sabido que los contrarios se excluyen mutuamente. Si nos quedamos en esta concepción y caemos en la exclusión, incurrimos en una carencia.

Más allá de la polaridad en la que nosotros, como individuos, nos encontramos inmersos, esta la unidad, el Uno que todo lo abarca, en el que se aúnan los contrarios. Este ámbito del ser se llama también el Todo porque todo lo abarca, y nada puede existir fuera de esta unidad, de este Todo.

Aquí tenemos un dibujo muy conocido en él, cualquiera puede experimentar claramente el problema de la polaridad que este caso se plantea, concretamente, caras/copa en figura /fondo.

En esta imagen el negro depende del blanco. El primer plano depende del fondo, como la inhalación, de la exhalación o el polo positivo de la corriente, del polo negativo. Esta absoluta interdependencia de los contrarios nos indica que, en el fondo de cada polaridad, existe una unidad que nosotros, los humanos, no podemos aprehender con nuestra conciencia, incapaz de percepción simultanea. Es decir, tenemos que dividir toda la unidad en dos polos, a fin de poder contemplarlos sucesivamente.

Lao Tsé, Tao-Te-King
El que dice: hermoso
esta creando: feo.
El que dice: bien
esta creando: mal.
Resistir determina: no resistir,
alto determina: bajo,
ruidoso determina: silencioso,
determinado determina: indeterminado,
ahora determina: otrora.
Así pues, el sabio
actúa sin acción,
dice sin hablar.
Lleva en sí todas las cosas
en busca de la unidad.
Él produce, pero no posee
perfecciona la vida
pero no reclama reconocimiento
y porque nada reclama
nunca sufre pérdida.

Asumir las polaridades

En talleres de sensibilización y autoconocimiento me ha resultado muy útil trabajar las polaridades teniendo en cuenta desde el pensamiento de Ken Wilber, algunos pasos que facilitan un camino de exploración y descubrimiento de nuestras polaridades.

Ken Wilber dice:
“Cuando se comprende que los opuestos son uno, la discordia se disuelve en concordia, las batallas se convierten en danzas y los antiguos enemigos se convierten en amantes. Estamos entonces en condiciones de entablar amistad con la totalidad de nuestro universo, en vez de seguir manteniéndolo dividido”.


Un camino posible para asumir las polaridades puede resumirse en las siguientes etapas:

A. En primer lugar, poder nombrarlas, poder reconocerlas. Puede ser, partiendo de cualidades deseables en una persona (lo positivo). Detrás de afirmaciones como fuerte, activo, ordenado, hay una especie de negación simplista de la contra parte: débil, inactivo, desordenado o caos.
Recién cuando identificamos los dos polos estamos preparados para asumir la naturaleza dual de cada polaridad.

B. El segundo paso es realizar una exploración de las maneras en que hemos pretendido excluir o desalojar de nuestra vida la polaridad considerada negativa. Esto, nos puede permitir comprender como, tratando de excluir un polo, dicho aspecto nos sorprende irrumpiendo en nuestra vida.
Por ejemplo, si trato de negar mi agresividad, de pronto puedo encontrarme reaccionando ante un ser querido con una agresión inusitada o una acción de la que después sienta arrepentimiento.

C. El tercer paso para trabajar la polaridad y ampliar su concepto, es descubrir cual es la energía, el tronco que sostiene los dos polos.
Así por ejemplo, descubrir y nombrar esa energía puede ser un paso significativo y transformador. Una posibilidad puede ser descubrir que entre pereza y actividad, la energía equilibradora se expresa a través de la vitalidad: pereza – vitalidad – actividad.

Veamos otras polaridades trabajadas, que pueden aportarnos luz:

Intuitivo – creativo - racional

Dar – reciprocidad – recibir

Ternura – autoafirmación – agresividad

Integración

En el abordaje de las polaridades muchas veces los adelantos se hacen examinando lo obvio desde las características personales que reconocemos en nosotros mismo, otras veces es necesario recurrir a trabajos más profundos con nuestra sombra para llegar al “darse cuenta” y producir transformaciones.

Se trata de ser razonables y de aceptar la “sombra” que esta presente en nuestra vida. Como dice Jung, al tratar las leyes de la enantiodromía, ninguna vida luminosa puede estar exenta de una cierta medida de oscuridad, y afirma: “La misma palabra “felicidad” estaría privada de significado sin su opuesto, la infelicidad”

Zinker remarca como polaridades centrales de nuestra existencia: “estabilidad contra cambio”, o sea, necesidad de saber en oposición al miedo de saber y considera que gran parte de nuestra energía se consume en la tensión entre estas dos fuerzas, de ahí la importancia de trabajar sobre los fenómenos polares.

Explorar en biografías personales nos puede permitir tomar consciencia de los orígenes de nuestras polaridades. Si aceptamos nuestra responsabilidad de escucharlas, interactuar con ellas y llegar a amarlas, podemos hacernos buenos amigos de nosotros mismos.

BIBLIOGRAFIA
Arguelles, José y Miriam. “Il Grande Libro dei Mandala”. Edit: Maditerranee.
Wilber, K. “La conciencia sin fronteras”. Edit: Kairos. Barcelona. 1979.
Zinker, Joseph. “El Proceso Creativo en la Terapia Guestáltica”. Edit: Paidós. Buenos Aires. 1999
Carotenuto, Aldo “ Jung e la cultura del XX secolo”. Edit: Bompiani. Milán. 1996.

 
   
   
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